Este texto analiza la Ley Nº 21.000 que creó la Comisión para el Mercado Financiero, dando vida a una nueva institucionalidad para la regulación de este, en remplazo de la Superintendencia de Valores y Seguros. El principal objetivo de dicha reforma era garantizar la independencia del regulador respecto de los poderes públicos y de los intereses privados. Lo anterior justifica realizar un análisis crítico de la ley, a fin de determinar si las reformas emprendidas satisfacen dicha ambición.
El principal objetivo de dicha reforma era garantizar la independencia del regulador respecto de los poderes públicos y de los intereses privados.